La orina: ¡el barómetro de tu cuerpo! los infinitos sabores de la orina

Beber nuestra orina a lo largo del día, total o parcialmente, además de los beneficios que nos reporta, se constituye en nuestro mejor barómetro para poder conocer y controlar el estado de salud de nuestro cuerpo ¿Cómo es posible esto?

LA ORINA PRESENTA DISTINTOS SABORES Y OLORES a lo largo del día dependiendo de lo que comamos, bebamos y hagamos. Así, por ejemplo, casi todo el mundo ha experimentado el fuerte olor a espárragos que despide nuestra orina inmediatamente después de comer espárragos.

Y es que la orina con sus infinitos sabores, va a ser nuestra guía de alimentación, va a educarnos, a enseñarnos a comer bien y sobre todo va a enseñarnos a ser moderados con la comida.

Cuando cometemos cualquier exceso en la comida enseguida lo vamos a detectar por el sabor de nuestra orina, que presentará entonces un sabor “desagradable”, un “mal sabor amargo” de distinta intensidad según el exceso cometido.

Tras haber ingerido cualquier bebida o comida, a las pocas horas, o incluso minutos, nuestra orina puede presentar desde un sabor agradable o insípido hasta un sabor fuerte, amargo, salado, ácido o dulce, según lo que hayamos ingerido.

Observación. “Un mal sabor” de la orina no quiere decir que no se pueda utilizar con fines curativos. Cuando no estamos acostumbrados a los distintos sabores de la orina, ciertos sabores pueden parecernos desagradables, pero ello no quita en absoluto para que la orina mantenga sus propiedades curativas independientemente de su sabor o estado y por lo tanto, la orina puede ser ingerida y utilizada, en todo caso y con total confianza.

El sabor fuerte y amargo de la orina se presenta especialmente tras una ingestión excesiva de alimentos ricos en proteínas, tales como carne, embutidos, quesos muy curados, huevos, pescados y demás productos derivados de animales, pero también ocurre con muchos alimentos de origen vegetal, tales como frutos secos.

Dicho sabor fuerte lo da sobre todo la urea, substancia derivada del metabolismo de las proteínas.

También la orina puede presentar un fuerte sabor simplemente tras una comida copiosa, aunque su composición haya sido equilibrada y correcta. Así mismo, la orina puede presentar momentáneamente un fuerte sabor, tras un fuerte ejercicio y no haber bebido o haber bebido poca agua.

MUCHO OJO. Lo que acabamos de exponer respecto a alimentos ricos en proteínas no quiere decir que dichos alimentos sean nocivos o perjudiciales para nuestra salud, al contrario, se trata de alimentos extraordinariamente valiosos para nuestra salud. La cuestión está en que, como cualquier otro alimento sin excepción, deben de ser consumidos moderadamente, y en su justa medida.

La orina, por lo expuesto, es nuestra mejor aliada y amiga para advertirnos con todo cariño y constancia si estamos comiendo de forma correcta o incorrecta.

HAY QUE INSISTIR SOBRE LOS PELIGROS DE LOS EXCESOS EN LA COMIDA. No hay cosa que perjudique más a nuestra salud y que genere más enfermedades que los excesos en la comida. Incluso aunque lo que comamos sean productos de la máxima calidad y totalmente ecológicos, si comemos de más, es decir, más de lo necesario para saciar nuestro apetito, estaremos perjudicando gravemente nuestra salud.

Tras una comida copiosa sabemos perfectamente, antes y después, que hemos comido de forma inmoderada ¡estaba todo tan rico! Tras una comida copiosa podemos sentirnos pesados y arrepentidos de habernos pasado. Todo el día podemos sentirnos mal.

Pues bien, el sabor de nuestra orina viene en nuestra ayuda, nos va a confirmar o reconfirmar lo que ya sabíamos, que hemos comido de más. La orina nos confirma que estamos dañando a nuestro cuerpo, que le estamos sometiendo a un sobre esfuerzo gratuito e innecesario.

A través de fuerte sabor amargo de nuestra orina sabemos que nuestros riñones se han visto obligados a expulsar el exceso de proteínas en forma de urea y otros compuestos procedentes del metabolismo de los alimentos.

La orina, al advertirnos de cualquier exceso en las comidas, nos va a ayudar a que nos tomemos en serio el mejorar nuestra dieta y sobre todo a que comamos con moderación.

Ante la vista de una mesa repleta de alimentos nosotros ya vamos a saber de antemano, que no debemos comer en exceso, y que si lo hacemos nuestro organismo se va a resentir, nuestros riñones se van a quejar y nuestra orina nos lo va a gritar.

En mi experiencia, resulta muy fácil moderarse en la comida, esto es, no comer más de lo necesario, cuando sabemos de antemano que nuestra orina lo va a detectar, nos lo va a advertir. Está muy bien que comamos y que disfrutemos de la comida. Necesitamos comer, pero tenemos que procurar que la comida no nos cause un mal, por su exceso.

DE GRANDES CENAS ESTÁN LAS SEPULTURAS LLENAS”, mi buena madre solía decir.

OBSERVACIÓN: EL HAMBRE EN EL MUNDO Los alimentos y concretamente las proteínas “completas” (las que contienen los 8 aminoácidos esenciales) son absolutamente necesarias para la vida.

En los países donde se pasa hambre no se pasa hambre por falta de alimentos, puede que tengan alimentos en abundancia, pero de nada vale la abundancia de alimentos cuando hay carencia de alimentos que aporten proteínas “completas”. Faltando las proteínas se produce el hambre y hasta la muerte.

¡LA ORINA TAMBIÉN NOS PREMIA! Volviendo a la orina ¡La orina también nos premia! La orina no tarda en premiarnos y “perdonarnos” los excesos. En efecto, pasadas unas horas de “ayuno” tras una copiosa comida, nuestra orina pasará rápidamente de presentar un sabor fuerte por el exceso cometido, a presentar un agradable sabor insípido, tras “el ayuno”, como de agua templada o de caldo pobre en sal.

NUESTRA ORINA NOS INVITA A EMPEZAR DE NUEVO, a tener más cuidado con la próxima comida, nos invita a que disfrutemos de los alimentos sin tener que arrepentirnos de haber caído en la “gula”.

En suma, la orina, va más allá de ser una auténtica panacea, la orina no solo nos va a servir para mantener la salud y curar la enfermedad, sino que también nos va a ayudar a llevar un óptimo régimen de vida y alimentación.

¿CÓMO EVITAR LOS EXCESOS EN LA COMIDA?

Para que valoremos la enorme ayuda que supone el “pequeño” empujón que nos puede dar nuestra orina a favor de nuestra salud, veamos las dificultades que supone el tratar de comer de forma moderada.

Comer con moderación sin excederse en la comida no es, ni ha lo sido nunca, nada fácil ¡ni siquiera para los santos! Así San Agustín en sus Confesiones, nos habla del “pecado de gula”, y lo difícil que le resultaba a él mismo comer con moderación, y así nos dice:

¿Quién hay, Señor, que no coma un poco más de lo necesario?”- confiesa.

Y añade, muy acertadamente y adelantándose a nuestra época la cual pretende haber descubierto el cuidado del cuerpo:

La culpa (de comer en exceso) se agrava en caso de que, por tomar alimentos sin moderación, se siga algún daño para el cuerpo”.

En efecto, nos hacemos daño a nosotros mismos cuando nos pasamos con la comida, siendo las consecuencias fáciles de sentir y de ver. De sentir: nos sentimos pesados e incapaces de hacer nada. De ver: lo más visible consiste en que aumentamos de volumen ¡y de peso!

¿Y cuál es el remedio que se suele poner? Someterse, sin un asesoramiento adecuado, a todo tipo de terroríficas terapias, dietas y ayunos.

Ponerse a dieta, sin estar bien asesorados es locura. Las dietas “milagrosas”, los diferentes tipos de ayuno, los productos adelgazantes, todo ello, lo que hace es añadir más daño al daño. Si comer con moderación resulta difícil ¡no digamos lo difícil que puede resultar seguir una dieta!: totalmente imposible ¡por suerte!

Las dietas, ayunos o terapias adelgazantes, se suelen iniciar con gran rigor y entusiasmo. Lo malo (¡lo bueno!) es que dichas dietas y terapias pronto se abandonan y pronto nos sentimos incapaces de seguirlas.

El peso que perdemos tras seguir una dieta y régimen de vida mal diseñados, lo recuperamos pronto con creces cuando vemos que no podemos seguirla y la abandonamos volviendo a nuestra dieta habitual de excesos.

EN SUMA Y RESUMIENDO TODO LO ANTERIOR. La orina es el mejor barómetro que tenemos para conocer en todo momento y al instante como estamos tratando a nuestro cuerpo. Aprendamos a reconocer los distintos sabores de la orina y sigamos sus indicaciones.

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